TRUJILLO.- El Arzobispo de Trujillo, Mons. Miguel Cabrejos
Vidarte OFM. , acudió al velorio del menor de iniciales A.A.H (12), asesinado
por delincuentes en el distrito de Víctor Larco, para hacer sentir
la cercanía de la Iglesia a su familia en este momento de profundo dolor
en los deudos.
El prelado trujillano llegó al domicilio del menor,
ubicado en la calle Antenor Orrego 452- sector Buenos Aire Sur, y ofreció las
sentidas condolencias a los padres del pequeño, Rosa Huaccha y Wilder Arriaga.
Luego de compartir el dolor por la irreparable
pérdida del adolecente, el Arzobispo acudió al féretro del menor
para celebrar un responso de cuerpo presente y elevar sus oraciones a Dios por
el descanso eterno del alma del pequeño.
En otro momento el pastor de la grey trujillana
compartió el mensaje del Señor acerca de la gozosa resurrección, una
esperanza de todos los cristianos.
A su salida del funeral, Monseñor Miguel Cabrejos
lamentó esta tragedia en la familia y condenó el grado de violencia al que ha
llegado la ciudad de Trujillo. Ante ello, el prelado invocó al Señor y a todas
las personas a defender y valorar nuestra vida y la vida de los demás.
“Debemos pedirle a Dios por la sensibilidad humana. La
vida es un don maravilloso que Dios la da y solo Él la quita cuando nos llama,
nadie más”, enfatizó.
Finalmente, llamó a una reflexión para una sociedad
pacifica:
“El día que valoremos la vida de los demás, creo que
Trujillo recién va a cambiar”, dijo monseñor Cabrejos Vidarte.
Según su madre, Rosa Huaccha, su menor hijo iba a
cursar el segundo de secundaria en el colegio José Antonio Encinas del referido
distrito. Señaló que el niño quería seguir la carrera de Ingeniería de
Sistemas.
Acongojada y junto a sus familiares, no salía del asombro de perder a
su vástago, quien murió por cubrir con su cuerpo a un hermano menor durante la
balacera que se originó al ingreso de su domicilio.

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